“El viaje”: una travesía musical hacia los recuerdos que no pasan de moda

Siempre lo digo entre amigos: si hubo dos décadas que marcaron mi vida musicalmente, fueron los 80 y los 90. Claro, mis hijos —que ya rondan los 24— suelen mirarme con cara de “ahí va de nuevo con sus dinosaurios”, y me lo dicen sin filtro. A veces también está mi amiga, la cordobesa, que aunque no es de mi generación, es lo bastante contemporánea a ellos como para reírse a carcajadas cuando me ve encendido hablando de Michael Jackson, Roxette o Mecano.

Y fue justamente ella quien, hace unos días, me llamó con ese entusiasmo tan suyo. “Tengo la obra de teatro perfecta para ti”, me dijo. Yo pensé que venía una de sus bromas, pero no. Era en serio. Y así fue como terminamos en el Teatro Reina Victoria, a pasos del Congreso de los Diputados y la Puerta del Sol, para ver una obra que me voló la cabeza: “El viaje”.

La historia parte del presente, de un mundo digital, de adolescentes colgados de los móviles y las redes sociales. Pero el verdadero giro llega cuando Dani, uno de los protagonistas y padre preocupado, decide usar un software de inteligencia artificial para llevar a su hija Ali de vuelta a los 80 y los 90. No es solo un viaje emocional: es una auténtica cápsula del tiempo sonora.

Durante 87 minutos, el público —yo incluido— vibró, cantó, se emocionó y, en mi caso, recordó. Porque , en esa época no había stories, ni likes, ni virales… y, sin embargo, éramos felices. La banda en vivo lo da todo, y el reparto (con Naím Thomas a la cabeza, sí, el de Operación Triunfo) brilla con energía y carisma.

Las coreografías, los arreglos musicales de Isaac Ordóñez, la dirección artística de Andreu Castro… todo está cuidado con una nostalgia que no es simple melancolía, sino más bien un homenaje. Un “te acuerdas de esto”, dicho con amor.

Y lo mejor es que la cordobesa, que se sabe medio repertorio de esos años gracias a nuestras tertulias de sofá, también salió encantada. De esas veces en las que la cultura te conecta con lo que fuiste, pero también te reconcilia con lo que eres.

Así que si tú también viviste los años de los walkman, las cintas rebobinadas con un bolígrafo, y los conciertos en casetes grabados de la radio, “El viaje” te va a tocar el alma. Y si no los viviste, pues mejor aún… porque entonces entenderás por qué seguimos hablando de ellos como si fueran ayer.

2 thoughts on ““El viaje”: una travesía musical hacia los recuerdos que no pasan de moda

  1. Aaaaamigoooo… Ya decía yo que me sonaba Naim! De operación triunfo! La única edición que yo seguí!
    Volver al futuro musicalmente siempre es un privilegio! Gracias por nunca decirme que no a las salidas teatrales 😉

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