Descubre la historia detrás de ‘Forever Tango’, el musical latino más exitoso de Broadway. Entrevistamos a su director, Luis Bravo, ante su estreno en el Teatre Coliseum de Barcelona.
El tango no es solo una danza; es un sentimiento que se baila y una historia de supervivencia que conquistó el mundo. Del 16 de abril al 3 de mayo de 2026, el Teatre Coliseum de Barcelona se vestirá de gala para recibir a Forever Tango, la obra teatral latina de mayor éxito en la historia, aclamada por más de 10 millones de espectadores.
En La Bitácora del Artista, tuvimos el privilegio de conversar con su creador y director, el laureado violonchelista Luis Bravo, quien nos desvela la esencia de este espectáculo que ha hecho historia en Broadway.
El Renacimiento de un Sentimiento
Nacido en los arrabales y burdeles de la Argentina del siglo XIX, el tango fue inicialmente rechazado por “indecente”, hasta que su sofisticación cautivó a la alta sociedad parisina y, desde allí, al resto del planeta. Luis Bravo define esta expresión como algo profundamente interno: “Es apasionado, melancólico… se baila con alguien, pero es tan interno que lo bailas solo”.
Con una puesta en escena que incluye a catorce bailarines de talla mundial y una orquesta de once músicos (destacando cuatro bandoneones), Forever Tango no es una simple revista musical; es, en palabras de la crítica, un “concierto ilustrado”.
1- Sobre la evolución del fenómeno: “Maestro, Forever Tango ha sido aclamado por más de 10 millones de espectadores y fue reconocido junto a figuras como Rubén Blades y Marc Anthony como uno de los éxitos latinos más grandes de Broadway. Tras casi tres décadas de gira, ¿cómo ha logrado que un espectáculo que nació de la soledad y la violencia del arrabal del siglo XIX siga resonando con la misma vigencia en el público del siglo XXI?”
– “Yo sinceramente no sé si es un mérito mío, pero definitivamente sí sé que es un mérito del tango, ¿no? El tango es esa expresión artística de toda una cultura, de toda una idiosincrasia, una forma de vida de esa sociedad porteña, esa sociedad portuaria de los argentinos que es Buenos Aires.
Realmente es tan rica la mezcla que hay ahí en el tango, ¿no? Es de esa creación popular y anónima que comenzó a fines del siglo XIX a partir de la mezcla de los inmigrantes europeos que llegaron a Argentina, mezclados con el criollo, ¿no?, que trajeron toda esa su cultura, su música, su lengua… mezclada con el hombre de la pampa, ¿no?
Y es tan fecundo el tango que tiene del napolitano, tiene del caribeño, tiene de la música de la pampa, de la milonga de la pampa; tiene lo polifónico de la música clásica y tocada con ese bandoneón maravilloso, que es el instrumento con el que se toca el bandoneón, ¿no? Es un instrumento que tiene las posibilidades armónicas que brinda el piano, los recursos expresivos que permiten los instrumentos de cuerda, con un aditivo muy grande: que es que respira, ¿no?
Creo que en todos estos años no he visto a nadie en el mundo… y hemos tocado para culturas tan disímiles, ¿no? Desde una villa de pescadores en Corea, en Israel o en Turquía, o en Inglaterra, o a 25 grados bajo cero en Canadá o en la selva en Guatemala… y no he visto jamás un público que no se haya conmovido ante el abrazo del tango, ¿no? De esos dos seres humanos que se abrazan para bailarlo, ¿no?
Y eso sí es un común denominador a todas las culturas: el abrazo, ¿no? Ese hombre y esa mujer que se abrazan para bailar un tango con roles tan determinados, ¿no? Creo que esa es la… lo que tanto cautiva es la belleza del tango. Por eso no sé si es un mérito mío; yo he puesto arriba del escenario lo que considero que un espectáculo de tango debe tener, ¿no? Y donde me he tomado también algunas libertades y algunas ciertas fantasías artísticas, pero definitivamente es el tango lo que la gente… lo que la gente se siente totalmente cautivada y que ama tanto… es el tango”.
2. Sobre la identidad y el “viaje” del Tango: “Usted suele decir que el tango es ‘un sentimiento que se baila’. La obra narra cómo esta danza pasó de ser rechazada por ‘indecente’ en Buenos Aires a ser la fascinación de la alta sociedad parisina. En su experiencia personal como director, ¿cree que el tango necesita esa mirada externa para ser valorado en su justa medida, o su fuerza reside precisamente en que nunca cambió su esencia original a pesar de los viajes?”
– “No creo sinceramente que ningún arte necesite de una mirada externa para ser valorado en una justa medida, porque creo que… ¿quién tiene la autoridad de la justicia o de lo justo para decir que esto es bueno o malo, no?
Convengamos que Beethoven rompía los pianos, Van Gogh no vendió un solo cuadro y a Mahler le dejaron la sala vacía en el primer movimiento de su primera sinfonía cuando la estrenó, ¿no? No creo que haga falta legitimizar nada en el arte a partir de la observación o una mirada externa.
Y con respecto a lo que es la esencia original, yo no creo que haya una esencia original; todo arte va sufriendo la evolución del artista que lo cultiva y es un producto de los tiempos en el que se vive, ¿no? Ya en el año 10, en 1910, Borges decía que el tango ya había… no existía, porque había cambiado ese carácter prostibulario que tenía donde nació, en el enocinio, en los prostíbulos, en lo marginal de esa sociedad… marginal que tenía Buenos Aires cuando esa sociedad nueva, sin jerarquías, al comienzo de los albores del tango cuando se empezó a poblar Buenos Aires, ¿no?
Desde mi experiencia personal, yo tengo que decir que no tiene un carácter, un espíritu enciclopédico mi obra, ni tampoco no me interesa disecar los elementos del tango. Creo que para mí es simplemente una forma de expresión en los cuales me tomo mis libertades artísticas y mis fantasías artísticas, y pongo arriba del escenario la humanidad de quienes lo interpretan con la justificación de… de hacer tango, ¿no? Que es lo que hacemos los argentinos, ¿no?
Que tiene que ver con nuestra identidad. El arte es eso, es forma. El arte es forma. Y nosotros tenemos en el tango una cosa muy particular: que somos solamente nosotros. Es nuestra forma. La forma argentina tan complicada, tan desordenada, tan anárquica, tan romántica, tan violenta también, ¿no? Y todos esos elementos están en el tango.
Y bueno, y van pasando las épocas y una cosa fue Villoldo, y otra cosa fue Troilo, y otra cosa fue Salgán, y luego vino Piazzolla y nada fue lo mismo luego de Piazzolla. Y bueno, y fueron pasando… fueron pasando las épocas, tanto así en la música como en la lírica del tango.
Yo más bien quiero decir este… que en el caso de mi obra, es una obra de… de Luis Bravo, que cuento todas esas cosas que tienen que ver con la humanidad de los bailarines y de los músicos que la interpretan con nuestra música. Tan solo eso, así de simple, tan solo eso”.
3. Sobre la dirección y la música (El alma del bandoneón): “Usted es un violonchelista de talla mundial que ha tocado con las mejores orquestas del mundo. ¿Cómo influye su formación académica y su oído sinfónico a la hora de dirigir una orquesta de once músicos con cuatro bandoneones en escena? ¿Qué busca usted en ese diálogo entre la música en directo y los catorce bailarines para que el espectáculo no pierda su pulso orgánico?”
– “Convengamos que el tango es una música de los argentinos y es un tema de identidad para nosotros. Es la música con la que uno ha crecido, que ha escuchado desde niño. Pero en el caso mío, no solamente la música de tango, sino también el folklore argentino. Yo soy de una región del norte argentino donde la música que se escucha es el folklore, ¿no? Las chacareras, las vidalas… Soy de Santiago del Estero. Pero me mudé muy joven, me llevaron a Buenos Aires mis padres para estudiar y allí tuve contacto con el tango desde los ocho años, ¿no?
Y luego tengo sí una formación de músico clásico también, así que crucé todos los puentes, cosa muy rara en los músicos porque generalmente no son puentes que se crucen, ¿no? O sea, soy un músico también popular. He hecho mucho tango con la guitarra también, porque soy músico tocado con la guitarra, ¿este?
Y lo que puedo decir aquí es que el… me lo decía Francis Ford Coppola también eso cuando estábamos en San Francisco, en una larga temporada en el año… cuando comenzamos en San Francisco en el año 1994. El show tiene un tratamiento muy cinematográfico, ¿no? Porque él me decía que era como un libro de cuentos; van pasando diferentes parejas y son historias… historias diferentes que están, este… que están musicalizadas con el repertorio que yo voy eligiendo.
Y él me preguntaba cómo lo hacía, porque estaba muy… él estaba muy cautivado por el show. Y le dije que exactamente como él hace lo de su trabajo, pero con la diferencia que yo comenzaba desde lo que la música me inspiraba. Entonces él tenía… yo le decía: ‘tú tienes los guiones de las películas, eliges los actores con quienes las vas a interpretar tus guiones y luego ambientas con música’. Él era hijo de… de un matrimonio de músicos profesionales y muy musical.
Y yo no; yo a partir de lo que la música me inspira, cada música, interpongo la humanidad de los bailarines entre la música y el público. Entonces, es así como se genera toda esa cosa… ese producto tan homogéneo que es música, baile, iluminación y arte teatral. Recuerdo una vez una… una crítica del diario Ottawa Citizen en Canadá que me dijo: ‘Maestro, yo voy a… voy a arriesgar una definición para su show’. Y le digo: ‘Me encantaría, porque yo tanto no… no sé cómo definirlo’. Y me dijo: ‘Es un concierto ilustrado’.
Y me pareció fantástico porque es eso lo que… lo que finalmente creo que es lo que consigo, ¿no? Que desde la música lo único que hago es poner la imagen. Y la imagen está en los bailarines, en los bailarines que interpretan esa… esa música, ¿no? Y todo empieza allí: desde lo que la música me inspira y luego encuentro los personajes para graficar y para ponerle imagen a esa música. Es eso lo que es el show”.
4. Sobre el legado y el futuro (Premio Simpatía y Talento): “A lo largo de su carrera ha recibido honores como el Premio Simpatía en el Festival de Spoleto de la mano de Gian Carlo Menotti. Hoy, profundamente involucrado en la promoción del talento a través de su compañía, ¿qué cualidades busca en la nueva generación de artistas que se incorporan a Forever Tango para mantener vivo ese fuego que Luis Bravo encendió en 1997?”
“Creo que en el proceso selectivo de la gente que yo elijo, para los artistas que elijo para interpretar mi obra, creo que ahí está el secreto. Yo he subido artistas al escenario que jamás habían subido a un escenario, y a los 15 días de haberlos elegido debutaron en Broadway y estaban haciendo parar a 2000 personas todas las noches aplaudiéndolos.
Creo que tiene que ver… o sea, lo que yo busco es, antes que nada, gente con la que pueda trabajar y puedan ser maleables, ¿no? O sea, que puedan… que estén abiertos a recibir mis instrucciones y a poder darme lo que les pido, ¿no es cierto? Y en eso apuesto mucho a la gente joven; me encanta trabajar con la gente joven y es así que ya han pasado como cuatro generaciones de bailarines, ¿no?.
Y año tras año, cada cuatro, cinco o seis años tomo audiciones en Buenos Aires, o la gente me hace llegar sus trabajos. Y así, cuando tengo la oportunidad de conocerlos personalmente, les hago… me dedico un tiempo para conocer gente nueva y voy trabajando, ¿no? Es un trabajo de ida y vuelta muy fuerte.
Creo que es lo que busco es eso, ¿no es cierto? Gente sensible, gente, por supuesto, con todos los recursos técnicos para bailar y para devolver… para darme lo que les pido, ¿no? O sea, tiene que ser una cosa solucionada eso. Lo que es más difícil es apuntar a la parte de la humanidad de lo que son capaces de transmitir arriba de un escenario. Convengamos que son artistas que suben desprovistos de todo, ¿no? Así como yo me he entrenado en la música con cuatro cuerdas y tocar todo un concierto, ellos suben desprovistos de todo, pero solamente armados con su humanidad.
Y es esa la humanidad la que tiene que llegar hasta la última fila del teatro. Si uno no cuenta con gente no solamente talentosa, sino con una personalidad y una identidad clara, ¿no?, es este… no se puede estar… no se puede mantener el interés de la gente durante dos horas en un show que hace ya 35 años que lleva en escena. Es eso lo que busco, en lo que me llama tanto la atención, ¿no?, la personalidad y lo que me hace interesarme por ese artista que sube arriba del escenario, que no es otra que simplemente bailar un tango, tres minutos”.

En nuestra charla, Luis Bravo nos compartió detalles fascinantes sobre su proceso creativo y su visión del arte:
- Sobre la identidad: El tango es un tema de identidad nacional, una mezcla fecunda que incluye influencias desde el napolitano hasta la música de la pampa.
- El secreto del éxito: Para Bravo, el secreto reside en la selección de los artistas. Busca “gente sensible” capaz de transmitir su humanidad hasta la última fila del teatro, desprovistos de todo artificio.
- Evolución constante: El director sostiene que no existe una “esencia original” inamovible, sino que el arte evoluciona con el artista y los tiempos que vive.
Luis Bravo: Un Maestro entre Puentes
Galardonado con el Premio Simpatía del Festival de Spoleto y reconocido junto a figuras como Rubén Blades y Marc Anthony como uno de los artistas latinos más exitosos en Broadway, Bravo ha logrado “cruzar todos los puentes” entre la formación clásica y la música popular. Su dirección ha llevado a Forever Tango a obtener nominaciones a los Premios Tony y ganar el Drama Desk al Mejor Musical.
Información del Evento: ¡No te lo pierdas!
- Lugar: Teatre Coliseum, Barcelona.
- Fechas: Del 16 de abril al 3 de mayo de 2026.
- Funciones: Únicamente 12 funciones exclusivas.
- Entradas: Disponibles en los canales habituales del teatro.
¿Qué representa para ti el abrazo del tango? Déjanos tus comentarios y comparte esta entrevista con otros amantes de la cultura y el arte.

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