Gaudí no termina en Barcelona. Se expande.
Y lo hace ahora a través de una iniciativa que propone mirar su legado desde el territorio, la pedagogía y el compromiso cultural. La Sagrada Familia ha sido el escenario de presentación de El Camino de Gaudí, un proyecto que conecta los únicos edificios diseñados por Antoni Gaudí fuera de Cataluña:
El Capricho de Gaudí (Comillas, Cantabria), el Museo Casa Botines (León) y el Palacio de Gaudí (Astorga).
Lejos de plantearse como un simple itinerario turístico, El Camino de Gaudí nace con una vocación más profunda: divulgar, conectar y generar impacto cultural y filantrópico en los territorios donde Gaudí dejó huella.

Un proyecto que va más allá del viaje
El proyecto está liderado por las tres instituciones que custodian estas obras singulares del arquitecto catalán y propone un camino que combina patrimonio, educación y acción cultural, poniendo el acento en la divulgación del pensamiento gaudiniano y en la creación de sinergias entre instituciones.
Desde 2025, la Sagrada Familia se ha sumado oficialmente a la iniciativa, aportando su apoyo institucional y su capacidad de proyección internacional para dar mayor visibilidad a la obra de Gaudí en Cantabria y León, además de fomentar colaboraciones, especialmente en el ámbito lúdico-educativo.

Presentación en el marco del Año Gaudí
La presentación tuvo lugar en la Sagrada Familia, en un acto que forma parte de la programación oficial del Año Gaudí, conmemoración que celebra el legado del arquitecto desde una mirada contemporánea y abierta.
En el encuentro participaron los principales responsables de las entidades implicadas, subrayando el carácter colaborativo del proyecto y la voluntad de construir un relato compartido sobre la figura de Gaudí más allá de los circuitos habituales.
En la foto institucional de la presentación participaron:
- José Mª Viejo, Director General de Fundós
- Esteve Camps, Presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Família
- Carlos Mirapeix, Director de El Capricho de Gaudí
- Raúl Fernández, Director del Museo Casa Botines

Tres edificios, un mismo espíritu
El Camino de Gaudí pone en diálogo tres obras fundamentales para entender la dimensión experimental y simbólica del arquitecto:
- El Capricho de Gaudí (Comillas, Cantabria)
Una de sus obras más tempranas y coloristas, donde ya aparecen su interés por la naturaleza, la música y la ornamentación como lenguaje. - Museo Casa Botines (León)
Un edificio singular que combina funcionalidad, innovación estructural y una estética adelantada a su tiempo, hoy convertido en museo y centro cultural. - Palacio de Gaudí (Astorga)
Un proyecto de transición, a medio camino entre el historicismo y la libertad formal que definiría su obra posterior.
La conexión entre estos espacios permite recorrer la evolución creativa de Gaudí, pero también activar los territorios que los acogen como polos culturales vivos.

Gaudí como puente cultural y educativo
Uno de los ejes centrales del proyecto es su dimensión divulgativa y filantrópica. El Camino de Gaudí busca generar programas educativos compartidos, actividades culturales y acciones que acerquen el legado del arquitecto a nuevos públicos, especialmente a jóvenes y familias.
En este sentido, la implicación de la Sagrada Familia refuerza la idea de red cultural, donde cada institución aporta su identidad, pero comparte una visión común: entender a Gaudí como un creador universal, profundamente vinculado al territorio y al pensamiento humanista.
Un legado que se camina
Desde esta presentación en Barcelona, El Camino de Gaudí se proyecta como una iniciativa con recorrido largo, capaz de articular patrimonio, educación y desarrollo cultural sostenible.
Porque recorrer a Gaudí no es solo visitar edificios.
Es leer el paisaje, entender el tiempo y escuchar una arquitectura que todavía tiene cosas que decir.