El viaje hacia la excelencia enoturística siempre tiene un punto de partida emocionante. Para nosotros, comenzó en la estación de Chamartín, viendo cómo el AVE devoraba kilómetros hacia el norte. Dejar atrás el bullicio de Madrid para adentrarse en la meseta es, en sí mismo, un preámbulo necesario: el paisaje se tiñe de los tonos de la tierra que da vida a algunos de los mejores caldos del mundo.
Llegar a Valladolid es encontrarse con una ciudad que equilibra su herencia regia con una vitalidad moderna. Antes de sumergirnos en la intensidad profesional de la feria, nos permitimos un paseo necesario por su alma urbana.
Caminar por la Plaza Mayor, con su característico color carmesí, es sentir el latido de Castilla. Nos detuvimos ante la Catedral, esa “inconclusa” de Herrera que impone por su sobriedad, y quedamos maravillados, una vez más, con la fachada de la Iglesia de San Pablo, un auténtico tapiz de piedra esculpida que parece contar historias de otra época en cada relieve.

El Corazón del Enoturismo: Crónica desde el Predio Ferial
Tras el baño de cultura local, pusimos rumbo al predio de la Feria de Valladolid. La organización, afinada tras siete ediciones, nos recibió con la agilidad que el periodismo agradece: acreditaciones listas y una agenda repleta.
Lo que encontramos dentro fue la confirmación de una industria en su punto de máxima madurez. La FINE (Feria Internacional de Enoturismo) no es solo un evento; es un “evento país”. Pasear stand por stand fue una lección de geografía y pasión. Desde la elegancia de Abadía Retuerta y la fuerza de Protos, hasta la solera de Bodegas Alvear, cada rincón ofrecía una narrativa distinta.

Más que vino: La irrupción del Oleoturismo
Una de las grandes sorpresas de esta edición ha sido la apuesta por el oleoturismo. Hemos visto cómo el aceite de oliva virgen extra se hermana con el vino para ofrecer una experiencia rural completa. Es un aliado natural que, como bien señalaron los expertos en la feria, ayuda a fijar población y desestacionalizar el turismo, llevando vida a nuestros pueblos durante todo el año.
Un balance de éxito internacional
La cifra de clausura impresiona: más de 2.000 entrevistas de trabajo entre 140 bodegas y casi un centenar de touroperadores de 21 países. Desde Estados Unidos hasta Brasil, el mundo mira hacia nuestras rutas —Ribera del Duero, Rioja, Galicia o Canarias— buscando algo más que un producto: buscan una emoción.
Nos vamos de Valladolid con el sabor de un buen reserva y la certeza de que el enoturismo ya no es una promesa, sino una realidad consolidada que lidera la vanguardia del turismo de calidad en Europa.
Agenda Cultural: No te lo pierdas
Si te perdiste la cita en Valladolid, la agenda de FINE continúa. La próxima parada internacional será en Riva del Garda (Italia) los días 27 y 28 de octubre. ¡El viaje del vino no se detiene!
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